Lo he escuchado en la cola del banco (Sitio ideal para quejarse de la situación del país con el que está adelante, especialmente si es jubilado o pensionado), en la fila del supermercado (¡Pero qué caro que está todo! ¡Yo antes con cien pesos llenaba el carrito y ahora apenas me alcanza para siete u ocho cosas!), en los colectivos, en los que están en la mesa continua del bar, en la calle, en la universidad, y en todo lugar donde haya personas hablando acerca de sus problemas.
No he hecho encuestas oficiales, pero de tanto escuchar, me doy cuenta que los temas más recurrentes de queja y fastidio para los argentinos son:
1) El dinero, los sueldos, la inflación, cómo aumentaron los precios de todo.
2) La falta de responsabilidad, de cuidado y de educación de la gente.
3) La falta de ineficiencia de muchos servicios (especialmente de servicios públicos)
4) La suciedad de las calles, de las plazas y de los espacios públicos.
5) Los conductores descuidados y que manejan como se les da la gana y sin respetar normas de tránsito.
6) La inseguridad de las calles. Los ladrones, los choros, los carteristas, y demás.
7) Las condiciones de trabajo.
8) Los gastos de los chicos en útiles escolares y las cuentas por pagar.
9) Los maridos, la prima, la hermana y la familia en general.
10) La injusticia social, las pequeñas injusticias diarias y las grandes causas impunes.

¿Muchos temas de queja, no? ¿Por qué será? ¿Dónde está la falla, en los quejosos que todo lo ven mal, en el gobierno o en el sistema en general?
Verónica


Los argentinos son los que se sienten miembros de su país al punto del fanatismo extremo en ciertas ocasiones, siendo capaces de portar sus colores sólo para circunstancias como un mundial de fútbol o los juegos olímpicos pero siempre olvidan colgar banderas o lucir la escarapela en las fechas patrias.
